
La primera muletilla que aprendemos es “mamá”. Y la utilizamos para todo: “Mamaaaaá leche” “Mamaaaá pipi” “Mamaaaá caca”. Llega un momento en que el niño ya sólo utiliza la muletilla y nada más… si te dice… “¡¡Mamá, mamá, mamá!!” … Eso es que se está cagando. Pero si dice… “Mamaaaá” ¡Eso es que ya... !
Hablemos de los españoles ellos cuando llegan al colegio, su muletilla principal es: “que te cagas”. “Mi papa me compro una Play-Station que te cagas” y también tienen otra que es “pos mi padre” … “Pos mi padre me ha comprado la Play-Station en la que salen todos los Pokemon”. “¡Pos mi padre es Pokemon y te va dar una paliza que te cagas!”
Lo que pasa es que llega una edad en que al niño le salen pelos en las piernas y se da cuenta de que aunque quiera no puede seguir diciendo: “Mamaaá…” Y entonces empieza a decir: “weon”: “¿Qué pasa weon? ¿en que andai weon? ¿Cómo estái weon?
Y así vamos creciendo y creciendo… Y vamos almacenando cada vez más muletillas, hasta que llega un momento en que tenemos muletillas para cualquier situación. Por ejemplo, cuando estamos en grupo y de repente se acaba la conversación, mientras pensamos algo que decir empezamos:
¡y esoooo po! “Pues si...” “Aquí estamos”. “asi es la cosa”... “se acabo el copete”
Porque las muletillas definen nuestra personalidad: “Dime qué muletilla usas y te diré quien eres”… Por ejemplo están los que creen que todos somos imbéciles: “Estábamos en la kamasu, ¿cachai?, y él se quedó con ella, ¿cachai?, y se pusieron a ponciar, ¿cachai?”… yo me pregunto en qué etapa de la conversación cree que me he perdido……si no soy raquelita calderon ni menos Nelson mauri
Y luego están los inseguros que te dicen… “Estábamos en la kamasu, ¿no?, y él se quedó con ella, ¿no?, y se pusieron a ponciar, ¿no?”… y aquí ya dan ganas de decirle… “¡Pues no lo sé, a esa hora yo estaba Ponciano con tu hermana! ¿cachai?
De todos modos los reyes de la muletilla son los locutores de radio, y claro, como hablan tan deprisa no les da tiempo para pensar... Estos con cuatro muletillas y un reloj tienen el programa hecho: ¡Hey! Son las cuatro de la tarde, las tres en antofagasta ¡guau! y en treinta minutos, llegaremos a las cuatro y media ¿No te parece increíble? ¡Hay que ver como pasa el tiempo!, ayer era sábado y mañana ya es lunes, o sea que tenemos el próximo fin de semana a la vuelta de la esquina… Y seguro que bailas música como ésta… Te dejo con ella cuando son las cuatro y dos minutos de la tarde...Dentro de nada las cuatro y cinco...”. ¿Qué les pasa? ¿Van drogados?
Aunque los futbolistas tampoco se quedan cortos con las muletillas, y eso que estos no hablan deprisa… “Sí, la verdad es que... sí” “No, la verdad es que… no”. “Bueno, no sé, ¿no?” “si, si no” Y como los periodistas deportivos lo saben, se lo ponen fácil:
Y luego están los políticos, que como no tienen nada que decir son los que más muletillas utilizan: “Puedo prometer y prometo” “Por consiguiente” “La presidenta y yo, nos llena de orgullo y satisfacción”...
Claro, por eso los discursos duran lo que duran, que les tienen que poner un himno para que se vayan. Con lo fácil que es despedirse a base de muletillas: “Hasta luego amigos” “En fin Serafín” “Me viro vampiro”... O simplemente, buenas noches.




Si es rico, cáguese a los de abajo, no puede dejar que los flaites se lo caguen robándole. Usted es más bakán que ellos. Si es gerente, cáguese a los empleados, quedará de bakán con su jefe. Si es necesario, cree una organización para erradicar de plano a los flaites. No se dará ni cuenta cuando ya estará comenzando a rociar con combustible a algún vagabundo de su ciudad. Tírele la Pathfinder/Montero Sport/Murano/Terracan encima a la gente, la calle es para los autos. Si le dicen que es ‘choro’, ‘cool’, o ‘desraje’ es por que usted va avanzando.
Si asiste a algún tipo de movilización en la calle –querer acción es ser bakán- y ve que la cosa se va poniendo fomeque, trate de visualizar los proyectiles mas cercanos, llámese piedras, palos, o cualquier objeto sólido de fácil lanzamiento, ahora bien, si no tiene nada a la mano trate de sacar una señalética, NO LO DUDE, otros interesados por formar parte del selecto círculo acudirán a su apoyo ya que también necesitan proyectiles, los que serán rápidos de conseguir si lanza la señalética anterior sobre algún paradero con vidrio o algún ventanal gigante –ojalá de oficina bancaria- lo que le promoverá de toda clase de proyectiles como teléfonos, ceniceros, inclusive le dará oportunidad de conseguir la ansiada mesa de centro a alguna ciudadana bakán.
Si no aceptan lo que dice: rompa cosas, si lo molestan: rompa cosas, si hacen lo que usted dice: también rómpalas, les enseñará a los demás que con usted no se juega. Y será más bakán también. Si no lo cree, recapitulemos. Recuerda las movilizaciones estudiantiles?, todos sabemos que no había necesidad de romper o quemar cosas, pero ya ve, tuvieron que romper y quemar. Refuerza la identidad bakán. En el peor de los casos, lo pagará otro. Recuerda los finales de los clásicos? Hay necesidad de romper el hormigón? Si, obvio, no nos vamos a quedar de brazos cruzados esperando a que los demás comiencen a romper o a quemar. Es una responsabilidad de todos.
No tolere ni su intolerancia.Lo último en bakán es pertenecer a algún grupo que discrimine a otros, no importa si decides ser neonasi o esquinjed, garra blanca, azul rosada o lo que quieras, bueno, si importa, pero a fin de cuenta la intolerancia en general te hace bakán. Eres malo. El envidiado y temido del barrio. Aparte que tienen uniforme e insignias. Además de bakán serás cool. No tiene nada de malo querer que la raza mejore, así el país completo seria mejor. No importa ni el color de su piel ni si es Gonzáles o Tapia quien integre la organización, la intención per se de cercenar es bakán.
Como anteriormente se dijo, no tolere ni respete a la autoridad. Si ve a alguien vestido de verde, golpeelo, no importa si es la bufanda de una abuelita, pero uno nunca sabe cuando andan de civil por ahí. Juan segura no era muy bakán, pero no lo llevaron preso por ser weon.









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murió Patricia Verdugo. La periodista chilena que se convirtió en un icono contra la dictadura militar. Esta valiente mujer vio morir a su padre debido a las torturas que le propino la prepotencia insensata de las fuerzas militares en 1976. 
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